Viaje a Cuba, disfruta su arquitectura

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Ha pasado mucho tiempo desde mi último viaje a Cuba. Recuerdo la sonrisa de sus habitantes, ese calor que no cesa, a los vendedores con sus pregones, y no puedo evitar comparar esa sociabilidad que existe entre vecinos que se convierten en familia. Ha pasado mucho ya, extraño lo que muchos llaman salsa y nosotros casino, extraño escucharla, bailarla  alrededor de los mío, brindando con nuestros rones.

Pero sobre todo extraño esa arquitectura que me apasiona, que tiene la mezcla de tantas culturas y estilos. Pude conocer varias ciudades y es cierto que aunque sea un mismo país cada rincón tiene algo que lo distingue, tiene un lugar enigmático ya sea por sus tradiciones o por las construcciones que posee.

De La Habana, capital de todos los cubanos, me enamoré de tantos lugares, recuerdo caminar la Calle Obispo a paso muy lento, porque son tantos los espacios impresionantes alrededor, que conservan una arquitectura colonial y por otra parte no podía dejar de bailar al menos un poquito con los grupos que tocaban esa música tradicional tan sabrosa. Llegar hasta La Catedral solo para quedarme y observar como contrasta con los otros espacios que hay a su alrededor pero aun así sobresalta, con sus misterios y su belleza, con sus dos torres campanarios desiguales y  fachada de estilo barroco.

Esos lugares que cautivan como el Paseo del Prado, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Bodeguita del Medio, la Calle 23, el malecón, etc. Son tantos los lugares para visitar una vez que se indaga y que no se conocen, mientras más se camina más se descubre y es esa su magia.

Estuve en Santiago de Cuba, que ha cambiado tanto, es ahora una ciudad en constante reparación, que crece más en cuanto la preservación de su patrimonio. Su museo provincial, conserva invaluables obras de diversa índoles cultural e históricas tanto nacionales como internacionales, se observan casas en el centro de la ciudad con grandes portones, con ventanas y balcones de barrotes de madera torneados, propias del inicio de la colonia.

Viaje a Cuba, Santiago

La Plaza de Marte y el parque Carlos Manuel de Céspedes, siempre eran frecuentados, y alrededor había hermosos lugares ya fuese para sentarse a tomar un café, un trago o solo a disfrutar de la vista y del pasar de las personas. Tuve la suerte de observar a varios artistas callejeros,  deleitarme con sus representaciones y a la vez con el júbilo del público que disfrutaba. Realicé Ecoturismo visitando  La Gran Piedra con sus hermosos paisajes y luego visité allí cerca el Cafetal La Isabelica.

Camaguey-Cuba-Sagrado-Corazón-catedral-dreamstimeDe Camagüey la ciudad de los tinajones, me encanta la Plaza del Carmen con sus esculturas tan curiosas, que algunas de ellas son personajes que han existido, y me hicieron preguntarme ¿quiénes habrían sido?, observar la catedral y los restaurantes con comidas típicas no me pasaron desapercibidos. Esta ciudad con sus calles de adoquine, sus callejones y callejuelas, se me hizo muy agradable. La Plaza San Juan de Dios logra que diferentes manifestaciones artísticas se mezclen. Allí una vez más una arquitectura detenida en el tiempo, las casas de la colonia, con elementos típicos como el alero de tornapuntas propio de Camagüey, La Iglesia- Hospital San Juan de Dios con su propia historia, mientras por otra parte conviven varias Galerías-Taller de artistas de la plástica de este territorio y grupos musicales ofrecen un ambiente muy agradable.

No es en vano que todo aquel que se marcha de Cuba suele extrañarle, y es que es un país con sabores y matices diferentes, que no se encuentran en otro lugar, y que el cubano a donde vaya lo lleva consigo.

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